Explosión en una lavandería hizo temblar el centro

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 El hecho ocurrió en la calle Olmedo, entre 9 de Octubre y Pedro Gual, en el lugar que ocupaba la Lavandería Central. María Moreira Chávez, de 24 años, murió. Otras nueve personas resultaron heridas. 

El informe bomberil sostuvo que el recalentamiento de uno de los calderos produjo una explosión que se sintió a varias cuadras del lugar, y cuyos efectos lastimaron a personas que se encontraban lejos de la lavandería.
Doña Nelly Chávez, actualmente radicada en el sitio El Pollo de la vía Portoviejo-Santa Ana, recuerda con dolor ese suceso.
 
Igual.  Si hay algo que el tiempo no ha podido acabar es el dolor de la madre. A pesar de los años, doña Nelly sigue conversando en sueños con su hija. 
Esto la pone triste y feliz, ya que al volver a la realidad se da cuenta de que todo estuvo en su imaginación.
Chávez viaja al pasado y recuerda que hizo amistad con los dueños de la lavandería en un tiempo en que su esposo quiso alejarse de la universidad para dedicarse a trabajar y mantener su hogar. Ella se opuso y tomó la decisión de laborar. Allí estuvo varios años.
Cierta ocasión pasó por el lugar con su hija de 16 años y le hicieron una propuesta de trabajo.
 
Tragedia.   Luego de cuatro años, María se casó con un familiar de los dueños de la lavandería. Merced a esa familiaridad pasó a gozar de la confianza absoluta de los dueños.
El sábado 8 de mayo de 1999, a las puertas del Día de la Madre, Nelly Chávez y su esposo acudieron al local para ayudar en diversas tareas. La señora con la recepción de la ropa y su cónyuge en mejoras de una pared de ladrillo, ya que sabía de albañilería. 
María cargaba a su hija de ocho meses en sus brazos, pero la abuela se la pidió para hacerla dormir.
Alrededor de las 08h30 un estruendo sacudió el suelo como si fuera un fuerte temblor. 
Nelly Chávez sintió un dolor en la espalda. Dijo que abrió los ojos pero vio todo oscuro. Sabía que algo había pasado pero solo podía pensar en la niña que cargaba en sus brazos y en su hija. No se podía mover.
“Agarré un trozo de madera para golpear y pedir ayuda”, expresó. Minutos después los rescatistas la sacaron de los escombros al igual que a la niña. Los bomberos le dijeron que la explosión la agarró junto a una refrigeradora y el artefacto amortiguó el impacto. 
A su hija la encontraron como a las 18h00 cuando estaban a punto de abandonar la búsqueda.
Varias personas que pasaron por el lugar resultaron heridas.

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